martes, 30 de diciembre de 2014

Materia

El viento se gira
y entre juncos roza
la forma de un nombre.

Despliega la noche,
sin que venga el día,
su azul mariposa.

El sueño desciende
a un cuerpo de helechos
fatigado y joven.

Mañana desnuda.
La piedra de un niño
al cielo se ahonda.

Lo que nunca vuela
hace de un destello
fulgor y materia.

Cálida certeza.
Crepita en los ojos
lo que sabe a vida.
 
   
* (Que la poesía genera poesía es una evidencia. No se puede leer un libro de haikus sin contagiarse de ellos. Ante un año que ha sido para casi todos de un tremendo desgaste, estas palabras están dichas para que sostengan lo mejor del presente. Nada es en vano ni nada -de lo mejor- se pierde. Para todos, Feliz 2015.)
  

1 comentario:

Alfredo J Ramos dijo...

Que la vida nos siga sabiendo en 2015, Carlos. Un abrazo.