viernes, 20 de marzo de 2015

Eclipse

                          a Antonio Rigo


Hoy que la luna
cruza el día escondida,
el color de su sombra
lanza una confidencia:
No está lejos,
nos mira, nos descifra.
Y hasta fulge en mi mano
el lugar de su órbita.
Si camino, si hablo,
no estoy solo.
Y escucho:
es inmensa la noche,
soy un rastro de estrellas.



* (Hoy hemos celebrado en nuestro instituto el día mundial de la poesía con la presencia de Antonio Rigo quien, al recitar, sabe que una lectura de poemas puede incitar también a otra manera de entender la vida. Se escribe porque previamente existe una mirada y la palabra capaz para que otra realidad más alta o más nuestra sea posible detrás de las señales diarias: la luz, los elementos, una vivencia, un encuentro... Pertenece al tipo de escritores en los que la creación poética conduce a una manera de vivir sin vuelta de hoja (Par délicatesse j'ai perdu ma vie). Hay en su obra la suficiente emoción, intuición y sorpresa que delata otro propósito en la vida. Hay quienes buscan en el arte un más allá del artificio y la exigencia técnica; otros atienden al momento de aparición de la palabra esencial y lírica. Y quienes no saben decirle ya que no a partir de entonces a tan alta señora. En los poemas de Antonio Rigo se da la cercanía y claridad de los autores orientales de haikus de los que tanto gusta. Contemplar, sentirse finalmente un árbol, también reírse de ello. Parafraseando a Octavio Paz, el mundo cabe en unas pocas sílabas. Yo acepto el suyo, que hace más agradable el mío. Y que me sumerge en la belleza y el agrado de un transcurso distinto y sensible. No otro que su relato cotidiano que al compartirlo se convierte en un relato especial de este insular rincón mediterráneo, bajo el aliento del mito, los olivos, la amistad y el deseo. Sólo gracias.)
  

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias por tus palabras Carlos, ha sido un día muy especial. Y, especialmente, gracias por tu poema, que me llega y alienta. Los alumnos han estado atentos en todo momento ¿habrán visto la luna? Un beso de Marga y este abrazo triple.
Antonio Rigo.

Carlos Medrano dijo...

Lo importante es que ellos, los alumnos, te conocieran y oyeran recitar, que experimentaran lo que tú intentas que suceda más allá de los libros, en tu manera de ser y actuar. Por otro lado, en esta isla de silencios y normas no visibles, es bueno encontrar personas libres y creativas que hacen de lo diario una expresión más singular y más apetecible.

Habrá más ocasiones para disfrutar de estar juntos y sentirnos contagiados por la música, la poesía y el sueño femenino de las verdaderas cosas. O vivir con más verdad y más hechizo.