miércoles, 24 de abril de 2013

Cristal limpio

Una bella mujer.
En su mirada
se intima el universo.

No más que un hilo...
de esa violeta
que quedó en tus ojos.
  
        
* (Estas fueron unas de las primeras palabras que recibí en la mañana del 19 de abril. Estaban agazapadas en mi correo, con su belleza inesperada, y aparecieron a través del móvil:


     Querido Carlos: Cincuenta y dos veces gracias por haber nacido.

     Abrazos,
     Zoki"


Las he querido compartir porque hoy mismo hablaba de las pocas veces que mostramos sin trabas la verdad que sentimos. Olvidando el cobijo del bien que nos transmiten, que estas palabras hacen. 



Francisco Javier Irazoki, que en su palabra y gestos limpios es amigo desde mis 16 años, le quiero corresponder con estos textos un poco anteriores a su Retrato de un hilo, en cuya lectura he disfrutado de haikus y otros poemas suyos con el hechizo sagrado de lo femenino, fugaz o poderoso al desplegar su invitación a lo único, capaz para el incendio y el ocaso.)

    

1 comentario:

Cristina dijo...

Hay personas a las que es imposible no querer. Zoki es una de ellas.