viernes, 9 de julio de 2021

Velo


                                 Leyendo a Matsuo Basho

Buscas un templo
y la hierba mojada
lo es al pisarla.

Tu pie descalzo
en medio de sus hojas
también es templo.

Nada separa
a tu piel y a la tierra
cuando se encuentran.

Mientras caminas
sucede la conciencia
de cada brizna.

 

2 comentarios:

francisca diaz fernandez dijo...

Al fin otro nuevo poema que nos regalas, haikus
que alimentan el espíritu como todo lo bello.
Mi admiración y mi abrazo, como siempre.

Carlos Medrano dijo...

Gracias por tu lectura y aprecio, Francisca, y recibe también mi abrazo. Son los poemas los que normalmente nos rondan y visitan. No nos piden más que ponerles atención y tiempo. Y vivir cerca de ellos, es decir, elegir los que más nos enseñan, y leer.

La lectura nos abre la capacidad de sentir, la forma inesperada y conseguida de otras experiencias y muchas veces es la llave de la creatividad que otros días nos falta.

Prefiero leer por selección y sintonía, tanto lo que nos enseña a comprender lo vivido y sentido por otros seres a nosotros tan distintos por su personalidad o circunstancias, como lo que nos procura vivir mejor nuestra vida y sobre todo descubrirla.

La inspiración tiene que ver con un punto o un hábito de centramiento, pues, como en la actitud zen, cuando sentimos que todo está en todas las cosas hay una visión inesperada que nos hace entender y escribir de otra manera. Esa es también una de las metas de la experiencia poética, la expresemos con palabras o no, porque al vivirla ya quedará algún día escrita. Y sobre todo abierta. Abierta en las palabras para que sea a su vez vivencia.