domingo, 27 de febrero de 2011

Relectura de cielos

                                          a Elías Moro

Se orquestan despedidas
de algarabía súbita
para el sol que se aleja.


Tibio cuenco de sombra
del ala que dibuja
la noche presentida.
 
 
* (A vuela pluma, de un casi haiku -como lo denominó Elías Moro- de golondrinas y murciélagos en sucesión de vuelos que anuncian el crepúsculo, el lector, en esa circunstancia feliz de sumergirse en lo leído y recrearlo en su memoria, despliega de nuevo para sí el espacio de ese rito solar desde la infancia tantas veces cumplido y lo traduce en la forma que sabe, con palabras que a la vez son una versión, un homenaje y una infidelidad a tan breve 'haiku' que todo un horizonte contemplaba.)
 

1 comentario:

Elías dijo...

Querido Carlos:

Me siento muy honrado de que aquel "casi haiku volador", también escrito a vuela pluma,te haya llevado a escribir tan espléndidos heptasílabos sobre ese momento del día en que también nosotros nos desdibujamos en la contemplación.

Un fuerte abrazo.