viernes, 1 de abril de 2011

F. J. Irazoki

El lenguaje del bosque
en ese arcoíris permanente.
  
Fue designio vivir
de un átomo del aire.
  
La mirada contiene
el valor de lo frágil.
  
En la quietud del musgo
recordaste el origen.
  

2 comentarios:

Antonio María Flórez dijo...

Bella evocación del amigo. La esencia de su ser, bondadoso y germinal, en breves y contenidos versos de gran factura.

Ángel de Miguel dijo...

Me ha llegado por partida doble tu poema dedicado al parisino del reino de Lesaka. Son versos tan hermosos como el abrazo arcoirisado de un bosque de truchas acariciado por los dedos de Schubert. Zoki nos ha hecho sentir a todos los que tenemos la dicha de pertenecer a su Logia la música secreta de la amistad.