jueves, 8 de octubre de 2015

Octubre

Ligera lluvia.
Entra con pies descalzos
tibio el otoño.


* * * * *


Nubes azules,
profundidad del aire.
Y al verla, de mi mente,
alada, clara, sin asirse,
al comienzo del día
-al menos por un día-
leve, ágil.
  
 
* (Septiembre trajo el cambio de estación y de ritmos. No siempre vienen con el tiempo y ocio suficiente para la escritura cuya inspiración no es otra cosa que armonía y centramiento, pero un apunte puede surgir en cualquier instante, en especial, cuando la naturaleza asalta haciendo todo fácil: esa imagen y vivencia ideal de lo mejor de la vida y de nosotros. De momento, el blog se toma un cierto descanso.)
  

2 comentarios:

Elías dijo...

El haiku, perfecto, Carlos. El segundo poema, un momento de serenidad y belleza para el lector.
Gran abrazo.

Carlos Medrano dijo...

Aspiramos a ese estado que la naturaleza nos devuelve. Que pronto sea no un presentimiento o un deseo, sino algo visible y espontáneo en nosotros. Gracias, Elías.