martes, 21 de agosto de 2018

Poniente

Traspasa el mar
un pájaro de fuego
hacia el ocaso.

Su vuelo queda
y arde sobre la voz
del horizonte.

Cuando se hunde,
un líquido topacio
inunda el pecho.

En la penumbra,
tras el humo salobre
se borra el aire.
 

                           fotografía de Carlos Marzal, tomada de FB

2 comentarios:

Myriam dijo...

Hermoso.

Un abrazo

Carlos Medrano dijo...

Gracias a ti.
Otro abrazo,
Carlos