viernes, 12 de junio de 2015

Amanecer

Si voy a ti no necesito nada. 
La ciudad donde estás no te rodea
y desde tu interior 
me abre sus puertas
a un rostro y boulevard llenos de música. 
A través de tu piel 
llego a sus fuentes, plazas, árboles,
cafés, teatros, noches y arrabales. 
Una moneda al aire que no cae
y gira y brilla libre y nos seduce. 
Hablo de una mujer hecha de calles
que baila y arde bajo el sol y lluvia

una canción de barro y de libélulas.
Leo en tu voz esa ciudad que duerme
a cuyo lado se despierta el aire. 

  

2 comentarios:

Ramiro Mayo dijo...

Excelente, maestro.

Luis Alonso dijo...

"...esa ciudad que duerme/ a cuyo lado se despierta el aire."
Ole.