miércoles, 5 de diciembre de 2012

Alcor

Nunca una palabra más en vano.
De todas las que sobran e interfieren los días,
que herrumbran de espesor la mirada y el tránsito.
Salgo un domingo a caminar y miro
al cielo abierto donde nada incomoda
y es armonía cambiante para aquel que lo espera.
Me adentro en este espacio al que pido de nuevo
que deje en mí su alzado indesmayable,
su vocación fundida por completo en el todo,
esa conciencia sensorial de lo puro
sentida en torno como única memoria
para un legado que no pese luego.
Hay que dejar atrás todo el humo o la sombra
que hicieron de la voz un manantial de lodo.
Aparto sobre esquinas de grandeza
meras cadenas de un hablar profano
en las que, si confío, encuentro muros.
Ya no más pretensión ni cegadas cavernas
donde la confusión fue grisura en los ojos.
Antes la vida intacta cada día anunciada
que el legado mohoso que intentó suplantarla.
La voz ha de callar para oír de otro modo
bajo la transparencia de esta luz en las formas.
  

viernes, 23 de noviembre de 2012

La semilla en la nieve

                                        a Ángel Campos Pámpano
 
 
Quien aguarda un nenúfar
sólo obedece al aire.

Supo volver a casa
y a la vez fue horizonte.

¿Cómo expresar las formas
del frío suavemente?

Vi su clara presencia
a salvo de la noche.

Abrí el balcón, y unía
una voz que era dulce,

una palabra limpia
para el vuelo de un pájaro.

Los sencillos lugares
todavía me sirven.

Soñé también el mar
y una ciudad sin gente.

Volverá tu mirada
al compás de los parques.
  
  

* (El próximo 25 de noviembre se cumplirán cuatro años sin Ángel Campos Pámpano. Sólo por él he sido capaz de romper el silencio creativo y la densidad de mis últimos meses, de algún modo anticipada en un poema de agosto de 2011 titulado Apariencia de límite. No seré el único que lo recordará de nuevo: ahí estarán los blogs; o en su pueblo natal este año hablará de él Luis Arroyo Masa; y releyendo sus poemas habrá un sinnúmero de quienes lo conocieron y trataron, incluidos sus alumnos, que lo tengan presente. Hace poco, en su 'Radio París' de El Cultural, Francisco Javier Irazoki le dedicó una semblanza en la que destacaba “He visto una comunidad unida por el nombre de un creador ausente”. Así lo constató en su trato personal y sus visitas a las Aulas literarias de nuestra tierra. De alguna manera seguimos conmovidos por su falta y la certeza de que fue alguien distinto capaz de concebir además una obra poética donde cada palabra lograba ser “un acto de amor que se hace piedra”, “donde todo es más fácil”. Sin duda, yo entonaría sus palabras para que continuaran y sirvieran a las nuevas generaciones de Extremadura.)
  

sábado, 17 de noviembre de 2012

Emerger

De donde hemos querido, nunca nos vamos del todo. Y con sólo pensar, permanecemos. ¿Quién es capaz de vivir sin sentir ni un momento aun en el lugar más contrario a todos sus deseos?
 
 
* (Este poema fue escrito poco antes de terminar mi primera estancia en Mallorca, a donde regresé al cabo de tres años. Y es el que casi cierra ese cuadernillo titulado Imágenes, encuentros si no es por otro texto final que explica la intención del conjunto. Puede perfectamente dirigirse a cualquiera de los otros espacios en los que he vivido, como a aquellos en los que hubiera gustado vivir placenteramente.)
 

sábado, 1 de septiembre de 2012

Luminarias

Hay veces que uno está tan cerca de algunos seres que llega a percibirles el ritmo de su respiración o el sudor de sus gestos. La atención a esas señas vitales es tanta y tan gratificante que toda cercanía es un conocimiento, y este, algo en sí amoroso y diferente. Nos conduce a otros signos, a otro ser, a otro cuerpo.

Hay veces que ese lugar está vacío. Y tan real lo uno como lo otro. El tiempo ha diluido lo que, ausente de ambición, era un gozo inquietísimo en su efímero rastro.

Mas no cabe el adiós, ni se carece. Alguien parte en sigilo con todo poseído: el abismo de sí y una rama en su incendio.


* (Es claro que no hace falta publicar algo para que sea del todo consistente, es decir, que exista aunque los ojos que lo conozcan sean sólo estos, y su origen y referencia se mantengan mientras dure un hilo de memoria en quien lo escribe. Asombra ahora tanto esa emoción incapaz de retener lo que se creyó mejor y confiable como el tiempo empleado en cuidar el atrayente alarde de lo que, inconcluso en sí mismo, en su misma fascinación se disuelve o huye. El derroche de cualidades no mitiga la desazón de lo que, permanente en nosotros, desconoce el valor de su impensada fractura.)
  

domingo, 19 de agosto de 2012

Órbitas

Las aves trazan
geometrías a un aire
inalcanzable.

Siente el hechizo
adentro de los ojos
su luz tangible.

Cuánta belleza
distante, que retienes,
devuelve muerte.

Lleva el aliento
el sueño de cristales
del laberinto.
 
 
* (Al releer a principio de agosto algunos de los poemas cortos que no incluí en A lo breve, salvé las tres o cuatro composiciones que lo merecen; imaginé los cambios que tendría el cuaderno con la incorporación de esos materiales de entonces, además luminosos, lo que es una cualidad que hubiera querido -hoy- para todo el conjunto. Pero es imposible la inmersión en una poética agradable sin que haya contagio. Es lo que ha sucedido en este nuevo poema en cuatro haikus escrito entre el mar de la bahía de Alcudia y un viaje a Extremadura y Valladolid. Una mera señal recuerda la fascinación de la vida que cruza delante de nosotros, y su forma guardada adentro del sentir y la mirada que la recogen.)
 

domingo, 12 de agosto de 2012

Castilla

Verano. Cielos quietos,
tan altos. Y al mirarlos,
qué distante de ellos,
y sin embargo a un paso
de su calma.
Traspasa el sol las nubes
en tal intensidad
-ni un ave cruza, incluso el aire cede-
que ese blancor quisiera
aquí en la tierra.
 
 
* (Este poema fue escrito hace ahora un año en Valladolid, en un paseo de vuelta a casa. Guardado hasta hoy, al releerlo, lo aprendido en este tiempo es que esa mencionada distancia más que el requerimiento de un deseo es una sintonía percibida al instante ante los elementos naturales capaces de aflorar lo mejor en nosotros. No otra cosa que la contemplación que nos abre la armonía y a la vez la conciencia de las cosas. Permítanme no entender el afán destructivo de los incendios de todos los veranos. Cómo es posible el ensañamiento de acabar con miles de hectáreas de bosques centenarios que perdemos para siempre. Hasta cuándo.)
  

viernes, 3 de agosto de 2012

Junto al agua

Las señales sagradas de cada día,
por ejemplo, unas piedras rodadas bajo el agua,
la luz que en apariencia no declina,
el tiempo vuelto aroma de las rosas,
lugares que se abren
y figuras.
Falta sólo la voz que, si la dibujara,
me daría por siempre
la belleza y sus formas.