martes, 16 de agosto de 2011

Indolencia

En la laguna,
la arcilla recrea
siluetas de sombra.
  
Debajo del agua,
el maíz y la arena
de una mejilla.
  
Cuando caiga la noche
tendrás sin falta
la palabra que buscas.
  
Pregunta siempre
a la lechuza
el camino de vuelta.
  
(Sesimbra/Lisboa)


* (Este poema, terminado de hacer el pasado 26 de julio en el aeropuerto de Lisboa, evoca, en la vitalidad de unas sensaciones simbolizadas en el agua, ocho días de un especial remanso en tierras portuguesas a orillas del Atlántico. Como si uno hubiera venido aquí a reposar en sus fuentes. Debe ser esa la relación con lo magnífico: disfrutarlo de corazón unos días cada cierto tiempo. Al leerlo, por la ventanilla del avión estaba el mar de paja del estuario del Tajo. Y el sabor del retorno. Hasta siempre.) 
    

1 comentario:

Januman dijo...

Hermoso, puro, esencia, gracias.