martes, 30 de diciembre de 2014

Sentido

El aire se gira
y entre juncos roza
la forma de un nombre.

Despliega la noche,
sin que venga el día,
su flor más profunda.

El sueño desciende
a un cuerpo de helechos
fatigado y joven.

Aurora desnuda.
La voz de los bosques
en su piel se ahonda.

Un pájaro ciego
hace de un destello
fulgor y materia.

Descifra a su paso
la senda invisible
vertida a una fuente.

 
* (Que la poesía genera poesía es una evidencia. No se puede leer un libro de haikus sin contagiarse de ellos. Ante un año que ha sido para casi todos de un tremendo desgaste, estas palabras están dichas para que sostengan lo mejor del presente. Nada es en vano ni nada -de lo mejor- se pierde. Para todos, Feliz 2015.)
  

martes, 25 de noviembre de 2014

El tiempo ileso

                         a Ángel Campos Pámpano


El mundo adquiere
en tu caligrafía
la luz que acechas.

Queda en tu trazo
el bullir de una fuente
ahora al alcance.

El modo claro
de celebrar el aire
que era tu gesto.

No mancha el viento
el zigzag de los pájaros
antes de irse.

Tras tus palabras
vi arder la clara hoguera
de otra existencia.

La simple línea
trazada en la frontera
de la mirada.

En la escritura
la meta del poema
era la vida.

Pese a la puerta,
como el río que pasa,
que un día abriste.

Vuelvo al refugio
de los cálidos nombres
cuando me faltas.

Caligrafía
de la tarde dorada
escrita en blanco.
 
 
*(Sorprende leer 30 años después de ser escrito -y así ha pasado el tiempo sin que los poemas desfallezcan- esta cita de O Cais, en La ciudad blanca: "Escribir es recuperar su ausencia: / esta sabia costumbre de los ríos / de morir en el agua o en el aire." Y estas palabras, especialmente las del primer verso, se alzan hoy que cumplimos seis años sin la presencia de Ángel Campos y nos acercan en torno suyo a quienes entonces compartimos su vocación por la amistad y lo poético, que siguen siendo en mí un modelo vigente. Él continúa en la memoria de quienes mantenemos el relieve entrañable y acogedor de su voz, el abrigo de un cuerpo familiar y grande y, bajo su ingente cúmulo de proyectos, su vibrante emoción por lo que fue su origen y su entorno. Fue un ser de hermosa carne y hueso. Nos legó en su expresión un camino valioso.)
   

martes, 28 de octubre de 2014

Inicial

Así escribo:
tus manos en mis ojos
aceptando el silencio.

Toco el mundo.
Y ante mí está su rostro
cuyo fondo es el mío.

El vuelo roto
de un pájaro incendiado
soporta el aire.

Lleva el mensaje
ilegible y cansado
del desconcierto.

          * * * 

Arriesgado lugar
haber nacido, mancha
que desprender del todo.



* (Después de un silencio sobrevenido que me llevó a no atender el blog, y tal vez a creer cerrado su ciclo, pues todo tiene un tiempo, ocasión y medida, hoy que el cambio horario ha impuesto también el adelanto de la noche, comparto esta reflexión otoñal, preludio del frío a los pies de noviembre, impregnada de esa inquietud por los días en los que el don de la palabra, interrumpido, más que desposesión es simultáneo buceo para dejar atrás la pez que atenazaba la agilidad del espacio, la piel, el movimiento e incluso el cuerpo que ocupamos que, como la textura del mundo, es peso material de lo diáfano, cuya liviandad pretendemos. Como expresé en la segunda entrega del blog, "no sé que día volveremos". Caídas las distancias, ¿importa algo? En la conciencia de no huir estaba el centro.)
  

jueves, 14 de agosto de 2014

Divergencia

                                           para Javier Dámaso
 

¡Qué frágil servidumbre
amar si por el aire
lo que corta ya viene!
Nos deshace en la noche
el tacto del silencio.
Un dolor en la espalda
sueña su cauce libre.
Ningún final se impone.
Todo comienza al borde
de soltarse dos cuerpos.
Dejan de ser un río
ahora lleno de sombra.
La piel, una corriente
de un quebrado deseo.
Una muda guadaña
recorre los perfiles
de un paisaje profundo
para el olvido limpio.
Adentro de los ojos
se desprende la imagen
de un disuelto remanso.
Quiere asomarse el pulso
a su brocal más hondo,
al eco donde el juego
paraliza el mercurio.
El día que se abre
aún espera semillas
para un vago futuro.
Detrás de esa mirada
se cierra un universo.
No se ha acabado el mundo.
Lo comienzan tus pasos.
    
   
* (En ocasiones, un detalle inesperado y veloz de una conversación nos mueve una inquietud que reaparece hasta perfilar lo que quiere decirnos, de tal modo que el reflejo de cualquier componente del mundo pasa a ser muchos otros reflejos, incluido el nuestro, o un lugar hacia adentro. Nada del exterior estaba fuera de nosotros, ni nada de lo que vemos al final es ajeno. A veces, sentimos al vivir un frágil recorrido, pero junto a él la memoria de un origen sin daño, aquella parte de nosotros que ha de crecer sobre el dolor o el miedo.)
 

domingo, 27 de julio de 2014

Silves

Cenefas verdes enmarcan las ventanas. Y de otros colores. Al sur el verano toma forma de aire húmedo, de luz intensa, sin matiz y marítima. En la ladera, calles de piedras desiguales serpentean y conducen a una manera de vivir silenciosa, ajena a la estridencia, reposada en sí misma, como a la espera de algo que tal vez nunca llegue, pero que ha impregnado de lejos cada forma. Preside una respiración callada la presencia escondida de los gestos y cuidados detalles. Es fácil encontrar a cualquier vuelta macetas y hasta flores que nacen entre las junturas como un pulso secreto ante la cal de las paredes. Más arriba, sobre ellas, una veleta ennegrecida desafía una burla. Y hay pináculos arriesgados que gravitan su mística. En tal calma, una fuente entre algunas palmeras llega a ser un derroche en una plaza. Lo demás es historia en su frágil burbuja.
 
El río llevaría a otro lugar, pero hace tiempo ha elegido los arcos que lo cruzan para venir, para quedarse. En alguna memoria fue posible el oasis. Lo presiente quien recorre este espacio. Hace siglos, alguien levantó aquí una hermosa leyenda para el amor y su palabra. Pasó el tiempo. Llegaron otros hombres de un poder diferente. Incapaces de entender como el agua atraía la umbría, y la sed, los frutales. Sus costumbres negaban que la luna evocara unos ojos.
 
 
* (De un reciente viaje al Algarve, esta imagen de Silves podía ser intercambiable con la de otras muchas poblaciones del sur de estas tierras portuguesas. Cuesta más encontrar en esta zona lugares así, tradicionales y con vestigios de historia y de arte, pero por fortuna subsisten entre la voracidad del cemento y el turismo masivo de algunos puntos de la costa. La inquietud del viaje siempre es la llave para descubrirlos. En Loulé, antiguo enclave árabe sobre otra colina, también quedaba un encanto especial en la vitalidad del presente y lo salvado de antiguo.)
  

 

lunes, 14 de julio de 2014

Palestina

Una piedra en el aire.
Parábola de infancia
golpeada, no libre,
contra quién, desde siempre.
Flor que brota y se rompe.
La venganza se hereda
desde cunas de sangre.
Dioses pobres asisten
al odio en su reparto,
la frontera inservible
y el muro de la muerte. 


* (Los nuevos acontecimientos de masacres en Gaza me han hecho recordar este poema escrito en 2009 a raíz de una entrada del blog de Á.V. sobre una antología de poemas sobre este drama. Las palabras no pueden devolver nada de lo que ha sido destrozado por la muerte, pero sí señalar y exclamar por esta terrible situación y sus consecuencias. La brutalidad no otorga más razón o verdad, ni justifica a ninguna de las partes. No parece tampoco llegado el momento de ver ceder o que alguien con suficiente autoridad moral lo frene. Me remito a las palabras finales del poema de Álvaro: "Un pueblo herido se olvida del horror / matando a otro." Y mientras, la metralla y el odio aseguran sus siguientes sentencias.)
   

domingo, 6 de julio de 2014

Una cita

La vida, que es amor
y estalla en guerras,
repite ceremonias
de placer y de muerte.
 
 
* (Hay mañanas en las que nada más salir del sueño nos espera una serie de sensaciones bien distintas: la inmediata frescura tentadora del día, en verano más clara, y, a la vez, la presión paralela de algunas sombras, desde las que se van a otras que acechan, en esa noria de trabajos y gozos que es la vida. Según hoy leía noticias y cartas, he recordado estos versos de un antiguo borrador juvenil que cumplió su función para llegar a otros poemas, y en el que esta imagen del mundo quiso cifrar el esfuerzo, cercano a la belleza, en el que lo recibido pudiera ser de otra manera.)